Igeca.
22/06/2023
Introducción
METAMORFOSIS DEL PENSAMIENTO
El Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
2 Corintios 3:17-18
Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento
San Pablo
revestido del nuevo (hombre), el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,
San Pablo
Queremos comenzar con la idea firme de que todo hombre, toda mujer es el resultado, vive su vida, determina sus acciones conforme, acorde a los pensamientos, de su corazón, Prov. 23:7 lo que está en el corazón del hombre de alguna manera va determinando su vida, su suerte, su destino; por lo cual, sobre toda cosa guardada, el hombre, la mujer debe de guardar su corazón, porque de él emana, procede, proviene la vida Prov. 4:23; es indudable que del propio corazón salen los buenos Luc. 6:45 y los malos pensamientos, Mat. 15:19; por lo cual, el hijo de Dios, el creyente, debe de experimentar una transformación, una mutación, una metamorfosis, una conversión de corazón a través de la fe; es natural, es normal, es corriente que en el corazón del hombre y la mujer muchos sean sus pensamientos Prov. 19:21; más la palabra, el consejo de Jehová permanecerá para siempre; los pensamientos del corazón de Dios son por todas las generaciones; bienaventurada la nación, dichoso el hombre, feliz la mujer cuyo Dios es Jehová, el pueblo que Dios escogió como heredad para sí. Sal. 33:11-12; Dios dice al hombre, dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos, Prov. 23:26 y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. Ez. 36:26-27; de modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Cor. 5:17 para que no vivamos ya conforme, acorde, satisfactoriamente a este siglo, sino que seamos transformados, trasmutados, convertidos por medio de la renovación de nuestro entendimiento, de nuestra mentalidad, de nuestros pensamientos para que comprobemos cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta, Rom. 12.2 para cada uno.
Hay verdades que pueden caminar paralelas en el mundo separado de Dios, y en el Reino de Dios, más allá de que cada camino tenga un final diferente, como bien está escrito, hay caminos que al hombre le parecen derechos, pero su final es muerte Prov. 14:12 y condenación eterna Juan 5:29, mientras que el camino del Reino nos lleva al padre de las luces de quien desciende toda buna dadiva y todo don perfecto Sant. 1:17; una de esas verdades que se puede dar tanto en el mundo sin conocimiento de Dios, y en el reino de los cielos es que todo hombre, toda mujer, están en un continuo cambio, que no todo permanecerá, persistirá, perdurará igual, sin cambios por siempre; nada de lo que fue vuelve a ser, la vida de los hombres, y las mujeres no son lo que fueron un día; todo va cambiando a diferentes, desiguales, desemejantes ritmos, pero todos están cambiando, el apóstol Pablo nos dice: Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; más cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño1 Cor. 13:11; palabras estas que nos dan la idea, el conocimiento de que todos los creyentes, los hijos del reino sufrirán una metamorfosis de pensamientos, que iran siendo transformados de gloria en gloria 2 Cor. 3:18 hasta que todos lleguen a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo Ef. 4:13.
Al mirar el mundo que nos rodea, y ver sus quebrantos, sus opresiones, sus cautividades, sus cárceles, sus dolores, sus desvíos, sus injusticias, sus inmoralidades, sus sufrimientos, etc., etc.; a causa del pecado reinante en la naturaleza humana, debido a la acción del príncipe de la potestad del aire, espíritu que opera en los hijos de desobediencia Ef. 2:2; el maligno impera en este mundo, porque el mundo está bajo el maligno 1 Juan 5.19; los hijos de Dios, a la luz de las escrituras reveladas por la acción de Dios Espíritu Santo vemos que hay cosas que urgen y que sólo una intervención de Dios puede hacer que esa realidad de vida sea convertida, evolucionada transmutada, transformada, necesitamos apremiadamente, aceleradamente, rápidamente una transformación profunda, real, evidente en el diario vivir de la gente, para que todos los hombres y mujeres que habitamos en esta bendita tierra, podamos vivir en un mundo donde haya, donde abunde la mayor cantidad posible de oportunidades, para que el perdido conozca a Jesús; si, necesitamos urgentemente un mover de Dios a todo nivel, a toda escala, comenzando desde la misma iglesia, necesitamos volver a los principios y fundamentos de la iglesia del primer siglo, precisamos casi impostergablemente un avivamiento envolvente, que nos toque a todos y este comience a crecer alcanzando a otros, a todos; bienvenido Dios Espíritu Santo, sabemos que contamos contigo.
No tenemos una fórmula secreta para generar un avivamiento, ni sabemos cuantas personas van a ser parte de la generación provocadora de un avivamiento, pero, si tenemos la fuerte esperanza de que llegará si nos mantenemos en las aguas del Espíritu, nutriéndonos, alimentándonos, sosteniéndonos vehementemente, ardientemente, fogosamente, por medio de la fe, viviendo la realidad del poder, del fuego de Dios Espíritu Santo, en medio de nosotros y en nosotros que va e irá produciendo cambios, transformaciones, milagros, redarguyendo de pecado, de justicia y juicio a los hombres que se acercan a él, alcanzando por medio de Cristo salvación y vida eterna; como está escrito: yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado Juan 16:7-11; sólo Dios sabe en qué momento, en qué lugar, con quien o quienes comenzará un avivamiento, él está en control y tiene su tiempo, su hora para cada cosa; sin embargo, la iglesia debe de ser por convicción, una indetenible, perseverante, persistente, una constante provocadora, de la manifestación y de llenura de Dios Espíritu Santo, debe de buscar en todo tiempo un avivamiento y para eso debe de estar persuadida de que camina en las aguas del Espíritu y está bajo umbrales de un avivamiento.
La metamorfosis en el cristiano comienza a partir del día uno, porque de un hombre que vivía sin Dios; a través de la fe en Cristo, pasa a vivir en el reino de Dios, recibiendo una ciudadanía celestial, alcanzando la reconciliación y la paz con su creador; ese hombre que ha sido libre del yugo esclavizador, ma***to y condenatorio que conlleva el pecado en sí mismo, cambia en un instante de Señor y el destino final para su alma; sin embargo, ese hombre que pasó de las tinieblas a la luz, que pasó de no ser pueblo a ser pueblo de Dios; que vivía sin conocer la justicia y misericordia de Dios, pasa a ser un habitante y heredero de las cosas celestiales; como habitante del reino donde impera el amor, la gracia, la justicia, la paz y la misericordia de Dios; ese hombre que sido emancipado, liberado, rescatado, redimido por la gracia de Dios, y tiene una franca entrada al trono de la gracia aunque es habitante del reino de los cielos y es heredero de todas y de cada una de las promesas establecidas en las escrituras, sin embargo, aún le quedan algunos flagelos, hábitos, costumbres de la vida pasada, quizás identificándose con algunas cosas de los que aún no conocen a Cristo, pero, que en determinado tiempo irán desapareciendo por la acción regeneradora y transformadora de Dios Espíritu Santo a la luz de las escrituras y los diferentes procesos, pruebas y luchas.
Los cambios se generan a partir del corazón, a partir de pensamientos de fe, la vida del creyente irá siendo formada y transformada a partir de lo que cree; metamorfosis implica, involucra una sucesión de procesos que generaran cambios en primer lugar en la manera de pensar, todo hombre es conforme a su pensamiento, al aplicar los cambios de pensamientos nuevos revelados por Dios en las sagradas escrituras, revelaciones que no son frecuentes, habituales, normales, comunes al hombre natural que está bajo el dominio del pecado, la metamorfosis, la transformación del pensamiento culminará forjando nuevos cambios en la vida cotidiana, saber, entender, tener el conocimiento de que se está ante un numero de procesos transformadores que desafían a llevar cautivo todo pensamiento en obediencia a Cristo 2 Cor. 10:5, para que una vez despojado de todo peso y todo pecado que asedia al creyente, este pueda correr con paciencia la carrera que se tiene por delante, con los ojos puestos en Jesús el autor y consumador de la fe Heb. 12:1-2 la metamorfosis del pensamiento es el fruto de un proceso vinculado, relacionado de forma directa a la relación personal, íntima del creyente con Dios y del conocimiento divino que se va aplicando a la forma de pensar, que hará que la vida del creyente sea transformada hasta alcanzar el ideal divino para que cada uno y vivir así bajo la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Bendiciones abundantes en Cristo que vive y reina.
Martin ytamar
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.
Categoría
Contacto el lugar de culto
Teléfono
Página web
Dirección
Elba 4259
Montevideo
12300