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LOS CONSEJOS PARA 'ENTRENAR' EL CEREBRO
El cerebro no es un músculo, pero también puede atrofiarse, y según Erik Scherder, neuropsicólogo holandés, autor del libro Ponga en forma su cerebro, el ejercicio es la principal herramienta contra este deterioro.
De acuerdo con Scherder, la vejez, las enfermedades degenerativas, como la demencia, el párkinson y hasta algunas esclerosis, merman lentamente las capacidades sensitivas, motoras y cognitivas, casi de manera irreversible, pero se ha demostrado que aquellos individuos que han tenido una disciplina de ejercicio de manera regular retardan la aparición de estas enfermedades e incluso pueden protegerse de ellas.
El autor referencia investigaciones, como la de The Lancet, que señala que la inactividad es la cuarta causa de mortalidad en todo el mundo, después de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y las infecciones.
Scherder manifiesta que es alarmante el “reposo” en el planeta. Más de la tercera parte de la población no cumple con las recomendaciones sobre actividad física saludable, con el agravante de que el sedentarismo viene creciendo de manera alarmante: “Hace menos de tres años, apenas alcanzaba el 17 por ciento en todas las edades, hoy prácticamente se ha duplicado”.
Hoy el sedentarismo mata tanta gente como el tabaquismo, cerca de 5 millones de personas al año fallecen por causas directas o indirectas de la quietud. Lo grave, de acuerdo con el libro, es que la gente cree que los efectos negativos de la quietud solo se reflejan en enfermedades cardiovasculares, metabólicas, pero fácilmente olvidan que la inactividad también afecta el sistema nervioso, produciendo una atrofia cerebral.
El autor referencia en el libro Ponga en forma su cerebro varios estudios que respaldan estos postulados. Por ejemplo, se ha encontrado que las regiones cerebrales que forman circuitos funcionales entre sí con la corteza prefrontal ventromedial y el hipocampo, relacionados directamente con los procesos de aprendizaje y memoria, mejoran sustancialmente su funcionamiento con una actividad tan básica como caminar de manera regular.
Pero hay más: caminar, insiste el autor, “estimula la actividad del hipocampo para que este inhiba el hipotálamo, responsable de la producción de las hormonas del estrés. Con esto se demuestra que caminar reduce el estrés, lo que mejora a nivel cerebral la concentración, el control de impulsos y la producción cognitiva”.
Otros estudios que relacionan el movimiento con el ejercicio han demostrado que la actividad estimula la producción de precursores de nuevas neuronas a nivel del hipocampo, lo que presupone un efecto positivo sobre las funciones cognitivas, que mejoran el aprendizaje, el razonamiento, la abstracción y la lógica.
Scherder destaca también que el sobrepeso y la obesidad, condicionados por una dieta rica en azúcares y grasas, disminuyen de manera significativa la formación de estas neuronas en el hipocampo, lo que reafirma que tanto la obesidad como la falta de ejercicio pueden ser determinantes en los déficits cognitivos.
Por otro lado, el movimiento permite recibir estímulos cerebrales diferentes, enfrentarse a retos, recibir sorpresas, adquirir nuevos conocimientos, razonamientos y realizar actividades intelectuales. Es lo que los expertos denominan ambientes enriquecidos, que actúan positivamente en todo el sistema nervioso central. De esta manera se demuestra el valor del ejercicio sobre este órgano por diferentes vías.
En el libro, Scherder asegura que estos efectos son mucho más importantes cuando la persona se ejercita desde joven, pues permanece física y mentalmente sana. Sin embargo, el autor revisó una serie de estudios sobre el caso de los adultos mayores con demencia, en los que se señalan los efectos favorables del ejercicio sobre sus funciones cognitivas.
De igual forma se ha demostrado que incluso en personas que hacen ejercicio tardío los cambios en la condición física evidencian un aumento en el tamaño del hipocampo que parece favorecer los procesos de memoria aunque ya tengan algún tipo de daño.
Pero el asunto no solo se reduce al cerebro en los adultos, Scherder también sugiere en su libro que el ejercicio de corta duración tiene un efecto medianamente positivo en las funciones ejecutivas en niños, adolescentes y adultos jóvenes, que a la postre les da ventajas en habilidades cognitivas generales.
Incluso referencia un estudio en el que se demuestra que los niños logran leer mejor después de someterse a un ejercicio físico de cualquier intensidad. De modo que la actividad física es la base de todo: “Moverse es vida y la vida es movimiento”, asegura Scherder.
La magia del ejercicio en el cerebro
La iniciativa de moverse se origina en la corteza prefrontal; a continuación, esta área envía una señal a las neuronas premotoras para que se muevan, y de allí se envían órdenes a través de la médula espinal a los músculos para que efectivamente se pongan en movimiento.
Ese movimiento envía señales al lóbulo parietal para indicar información espacial, es decir, para ver si se está moviendo bien.
De inmediato todo el cerebro se estimula para controlar coordinación, equilibrio, velocidad y fuerza.
Por su parte, la corteza introduce la parte consciente definiendo la necesidad, intensión o utilidad de dicho movimiento, incluido el componente voluntario para modificar, parar o continuar.
Así todo el cerebro se activa con el movimiento.
¿Qué actividad sirve?
Frente a las cifras de sedentarismo en el mundo, cualquier tipo de movimiento o de actividad ya es una ganancia.
Empiece. Tenga presente que usted no puede permanecer más de tres horas continuas sentado. Esa posición prolongada aumenta el riesgo prematuro de muerte.
Camine. Media hora diaria todos los días de una caminata de moderada a intensa puede ser salvadora.
Aumente. Involucre de acuerdo con su gusto diferentes tipos de ejercicio como trotar, nadar, montar bicicleta o bailar. El objetivo es hacerlo todos los días, por lo menos durante 30 minutos.
Si puede. Logre la meta de mantener pulsaciones mínimo de 130 por minuto, durante 40 minutos por sesión de ejercicio.
Por último. Hágase un chequeo médico antes de comenzar a hacer ejercicio, le dirá lo que es más conveniente. Cambie la dieta.
CARLOS FRANCISCO FERNÁNDEZ
Médico de El Tiempo
Fuente: http://www.eltiempo.com/
11/08/2016
Nuestra emotiva celebración por el día de nuestros papitos!!!!!!
Celebración del Día de la Madre
LOS DESAFÍOS MENTALES Y FÍSICOS PUEDEN AYUDAR A LAS PERSONAS MAYORES A MANTENER LA AGUDEZA MENTAL, AFIRMA UN ESTUDIO
Un poco de ejercicio y algo de estimulación mental pueden ayudar mucho a que las personas mayores mantengan su agudeza mental, sugiere un pequeño estudio reciente.
Los investigadores descubrieron que las habilidades de memoria y pensamiento de 126 personas mayores inactivas mejoraron después de que les asignaran actividades diarias diseñadas para mantener ocupados sus cerebros y sus cuerpos.
"La buena noticia es que uno más uno son tres", afirmó el Dr. Richard Isaacson, director de la división de Alzheimer de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami, que no participó en el estudio.
La moraleja es que realizar pequeñas modificaciones en la actividad física y mental ha llevado a cambios positivos en las habilidades de memoria y pensamiento, afirmó Isaacson.
Aprender unas pocas palabras de un idioma extranjero y caminar varias veces a la semana, por ejemplo, se notará en unos meses, indicó.
"No es necesario que corra una maratón para estar en forma, y no hace falta aprender a hablar de forma fluida en un idioma extranjero para mantener la agudeza mental conforme envejece", comentó.
Para realizar el estudio, publicado en línea el 1 de abril en la revista JAMA Internal Medicine, Deborah Barnes, de la Universidad de California en San Francisco, y colegas dividieron a los participantes, que tenían 65 años de edad o más (con una edad promedio de 73 años), en cuatro grupos. Tres días a la semana durante tres meses, todos realizaron algún tipo de estimulación mental una hora al día y algo de actividad física también durante una hora al día.
Opciones más rigurosas eran los juegos de computadora de entrenamiento cerebral intensivo y ejercicios aeróbicos basados en el baile. Otros participantes, a los que se realizó un seguimiento como "controles", vieron DVD educativos sobre arte, historia y ciencia, o participaron en una clase de estiramiento y tonificación.
Todos los participantes del estudio afirmaron que sus habilidades de memoria o de pensamiento habían empeorado antes del inicio del estudio, pero todos experimentaron mejoras en dichas habilidades al final del estudio, con independencia de las actividades que realizaran, mostró el estudio.
Al Dr. Sam Gandy, director asociado del Centro de Investigación sobre la Enfermedad de Alzheimer Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, no le sorprendieron los hallazgos.
"Se ha mostrado que mantener un estilo de vida activo física y mentalmente aporta beneficios cognitivos [mentales] que pueden incluir el retraso o la prevención del Alzheimer", afirmó Gandy.
Se espera que las tasas de Alzheimer, un trastorno cerebral relacionado con el envejecimiento, se disparen en los próximos 40 años, porque las personas están viviendo durante más tiempo y la generación de la postguerra está envejeciendo.
Aunque el estudio no prueba directamente que aumentar la actividad física y mental al mismo tiempo estimulara la función cerebral, el ensayo se construye a partir de la investigación previa que relacionaba ambas cosas, afirman los expertos.
Los estudios anteriores han mostrado que tres sesiones de 30 minutos a la semana de caminatas a paso rápido o de entrenamiento con pesas tienen unos efectos mensurables sobre el pensamiento y la memoria, aseguró Gandy. "Ahora es posible reducir el ejercicio físico a una receta, como una pastilla", comentó.
No se trata siempre de algo tan directo como recetar actividades mentales, ya que cada persona se inclina por diferentes actividades, pero eso no ha de ser un obstáculo, afirmó.
"El nuevo estudio sugiere que el hecho de estar ocupado, por sí mismo, probablemente sea más importante a la hora de producir el efecto protector, y que la naturaleza de la actividad en particular en la que uno se ocupe es menos importante", afirmó Gandy.
Ya sea hacer rompecabezas, aprender a tocar el piano o bien empezar a aprender un idioma extranjero, encuentre algo con lo que disfrute y hágalo regularmente, sugirió.
"Tenemos en nuestra mano ahora mismo los medios para mantener la función cognitiva y retrasar el Alzheimer, al adoptar una rutina de actividades físicas y mentales disponibles para todo el mundo, en todas partes, sin costo alguno", afirmó Gandy.
Ya que la mayoría de los participantes del estudio tenían un nivel alto de educación, es posible que los hallazgos no se apliquen a todas las personas mayores, reconocieron los autores.
Artículo por HealthDay, Traducido del inglés: martes, 2 de abril, 2013
FUENTES: Richard Isaacson, M.D., director, Alzheimer's division, University of Miami Miller School of Medicine, Miami, Fla.; Sam Gandy, M.D., associate director, Mt. Sinai Alzheimer's Disease Research Center, New York City; April 1, 2013, JAMA Internal Medicine, online
CÓMO PREPARARSE PARA TENER ALZHEIMER
"El alzheimer es una escalera de caracol que sólo va para abajo. El alzheimer es una caja vacía, la mera carcasa de un disco duro. El alzheimer es un calcetín desparejo..."
Consejos para prepararse para tener alzheimer:
1. Ten pasatiempos, hobbies u aficiones manuales, que no requieran un uso intelectual elevado.
actividad manualCon la enfermedad, el cerebro se deteriora, nos cuesta seguir el hilo de actividades que antes nos parecían sencillas. Actividades como ver una película o leer un libro se vuelven imposibles debido a que no conseguimos recordar lo que ha ocurrido en el capítulo anterior y no podremos enlazar las escenas. Realizar sumas o tareas estratégicas cada vez será más complicado, por lo que juegos de cartas o jugar al ajedrez también son hobbies que olvidaremos y no podremos practicar.
Alanna Shaikh nos explica que ha decidido aprender hobbies más manuales como pintar o tejer, para que cuando su mente ya no funcione correctamente, sus manos puedan seguir realizando estas tareas.
2. Vivir la vida plenamente, tanto como sea posible.
Haz todo lo que sueñas con hacer, porque puede que después no estés capacitado para ello. Disfruta cada momento del día, siente en profundidad cada sensación y no desaproveches un solo día porque puede que mañana sea demasiado tarde.
3. El amor es lo más importante.
Construye tu vida alrededor de las personas que te importan, rodéate de gente que te quiere, da todo lo que puedas a las personas que te rodean. Sé paciente, sé amable, sé social. En un estado de alzheimer, cuando la enfermedad ya ha avanzado, simplemente con estar cerca de las personas que amas puedes sentir felicidad. Cuida estas relaciones todo lo que puedas, después agradecerás todo el amor que te devuelvan.
Fuente: http://www.elamaku.com/como-prepararse-para-tener-alzheimer/
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