Math & English
21/05/2026
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1601023438335829&set=a.173242074447313&type=3
En 1964, un físico escocés llamado Peter Higgs se sentó a pensar en algo que nadie había podido explicar del todo: ¿por qué las partículas que forman el universo tienen masa?
Era una pregunta enorme. Y su respuesta cambió la física para siempre.
Higgs propuso que existe un campo que lo impregna todo, absolutamente todo el espacio. Las partículas, al moverse a través de ese campo, interactúan con él y es esa interacción la que les da masa. Sin ese campo, la materia como la conocemos simplemente no existiría.
Ese campo escalar está presente en todos los puntos del espacio, y confiere masa a las partículas a través de sus interacciones con ellas.
Y si existe el campo, tiene que existir una partícula asociada a él. Esa partícula es el bosón de Higgs.
El problema es que Higgs la predijo en 1964, pero nadie pudo encontrarla durante décadas. No porque la teoría estuviera mal, sino porque para detectarla se necesitaba una tecnología que todavía no existía.
Tuvo que esperar hasta 2012 para ver su teoría confirmada, después de que los experimentos del CERN en Suiza anunciaran la existencia del bosón, un hallazgo clave para entender por qué existe la materia tal como la conocemos.
48 años de espera. Casi medio siglo con la certeza de tener razón, sin poder probarlo.
El 4 de julio de 2012, el Gran Colisionador de Hadrones del CERN logró detectar una partícula extraordinaria, confirmando la predicción que Higgs y François Englert habían formulado en 1964. Ese hito les valió el Premio Nobel de Física en 2013.
Cuando le preguntaron cómo se sentía al recibir el Nobel, Higgs fue directo: dijo que nunca pensó que viviera para verlo.
Falleció el 8 de abril de 2024, a los 94 años, en Edimburgo. Pero su teoría sigue viva, integrada en el Modelo Estándar de la física de partículas, que es la descripción más completa que tenemos de cómo está hecho el universo.
02/05/2026
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=1474354324038942&id=100043931659090
En el 249.º aniversario del nacimiento de Carl Friedrich Gauss.
En 1786, un maestro dio a su clase un problema para mantener a los estudiantes ocupados, ya que estaban siendo particularmente ruidosos.
La tarea parecía simple: sumar todos los números del 1 al 100, es decir, 1 + 2 + 3 + … + 100.
Era el tipo de problema que se esperaba mantuviera a la clase ocupada por un buen rato.
Sin embargo, un estudiante lo resolvió casi instantáneamente. El maestro quedó atónito: ¿cómo podía alguien llegar a la respuesta tan rápido?
El estudiante usó un enfoque ingenioso. Escribió la secuencia dos veces: una en orden ascendente y otra en orden descendente:
1 + 2 + 3 + … ... ... + 100
100 + 99 + 98 + … + 1
Luego sumó los términos correspondientes:
(1 + 100), (2 + 99), (3 + 98), (4 + 97), y así sucesivamente. Cada par suma 101. Dado que hay 100 pares de este tipo, el total se convierte en:
2S = 101 × 100
Dividiendo ambos lados por 2:
S = (101 × 100) ÷ 2 = 5050
Por lo tanto, la suma de los primeros 100 números naturales es 5050.
Ese niño prodigio extraordinario era Carl Friedrich Gauss.
Una mente capaz de tal perspicacia elegante a una edad temprana continuó haciendo contribuciones profundas a las matemáticas y la ciencia.
-Jaume-
PD.- Un bueno amigo, físico que trabajó en el CERN, me comentó que conocía la historia y buscamos referencias y no pudimos constatarla, pero igualmente, es buena, así que la comparto en homenaje a este magnífico matemático.
30/04/2026
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1576975751101236&set=a.459528679512621&type=3
LA TAUTOCRONA
La Tautocrona: El camino donde el tiempo se detiene Imagina que construyes dos rampas idénticas y sueltas dos canicas: una desde lo más alto y otra desde la mitad de la pendiente. La lógica nos dice que la canica que está más abajo llegará primero al final. Sin embargo, existe una curva mágica en la que, sin importar desde qué altura las lances, todas las canicas llegarán a la base exactamente al mismo tiempo.
Esa curva es la tautocrona.
1. El problema del reloj de péndulo
En el siglo XVII, los científicos tenían un problema grave: los relojes de péndulo no eran exactos. Si el péndulo oscilaba mucho (un arco amplio), tardaba un tiempo ligeramente distinto que si oscilaba poco (un arco pequeño). Esto se debe a que un péndulo circular no es "isócrono". El físico y matemático Christiaan Huygens descubrió en 1659 que para que un reloj fuera perfectamente preciso, el objeto no debía balancearse siguiendo un círculo, sino siguiendo una curva llamada cicloide.
2. ¿Qué es una cicloide? La cicloide es la curva que dibuja un punto en el borde de una rueda mientras esta rueda por el suelo. Si inviertes esa curva (como si fuera un "tobogán" en forma de U), obtienes la curva tautocrona.
3. ¿Por qué sucede esto?
La magia de la tautocrona reside en el equilibrio entre la distancia y la aceleración: Desde arriba: La canica tiene que recorrer mucha más distancia, pero la pendiente inicial es tan pronunciada que gana una velocidad enorme rápidamente.
Desde abajo: La canica tiene muy poca distancia que recorrer, pero la pendiente es mucho más suave, por lo que se mueve lentamente.
En una curva cicloide, estas dos variables se compensan con una precisión matemática absoluta: el aumento de velocidad compensa exactamente la distancia extra.
4. ¿Para qué sirve saber esto?
Aunque hoy usamos relojes atómicos y digitales, el estudio de la tautocrona fue fundamental para: La ingeniería de precisión: Ayudó a perfeccionar los cronómetros de navegación, vitales para que los barcos no se perdieran en el mar. El cálculo de variaciones: Inspiró a matemáticos como Newton y Leibniz a desarrollar nuevas formas de entender el movimiento y la optimización.
Diseño de pistas: En algunos deportes de inercia o parques de atracciones, se aplican estos principios para controlar los tiempos de descenso. Dato curioso: La cicloide no solo es la curva "del mismo tiempo" (tautocrona), sino también la braquistócrona: el camino más rápido posible entre dos puntos bajo la influencia de la gravedad. Es, sin duda, la "reina de las curvas" en la física clásica.
23/04/2026
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=1577949033976603&id=100052845646497
Esta imagen, conocida como Un punto azul pálido, es una de las fotografías más profundas de la historia. Fue capturada el 14 de febrero de 1990 por la sonda Voyager 1 de la NASA, a una distancia asombrosa de 6000 millones de kilómetros. A esa distancia, la Tierra es tan pequeña que ocupa menos de un píxel (exactamente 0.12 de un píxel) en la inmensidad del espacio.
La fotografía fue una iniciativa del astrónomo Carl Sagan, quien convenció a la NASA de girar la cámara de la sonda para mirar hacia atrás por última vez antes de abandonar nuestro sistema solar. Lo que parece una mota de polvo suspendida en un rayo de sol es, en realidad, nuestro mundo entero. Esas franjas de luz que atraviesan la imagen no son fenómenos espaciales, sino un efecto óptico causado por la luz solar que se dispersó dentro de la cámara de la Voyager al tomar la foto tan cerca del Sol.
Hoy, en el Día de la Tierra, esta imagen nos invita a reflexionar sobre la escala de nuestra existencia. Nos recuerda que, en el vasto escenario cósmico, este pequeño punto es el único hogar que conocemos. Es un llamado a la humildad y a la responsabilidad compartida de cuidar nuestro planeta, el único lugar en el universo donde sabemos que la vida florece.
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.
Categoría
Contacto la escuela/facultad
Página web
Dirección
Calle Patricio Aguirre
Zumpango
55600
Horario de Apertura
| Lunes | 9am - 9am |
| Martes | 9am - 9am |
| Miércoles | 9am - 9am |
| Jueves | 9am - 9am |
| Viernes | 9am - 9am |
| Sábado | 9am - 3pm |
| Domingo | 9am - 3pm |