Darío R.R. López
16/05/2026
LIOR DE LAS AGUAS
Por Darío R.R. López
En una tranquila aldea rodeada de colinas bajas y huertos, existía un antiguo estanque al que los habitantes simplemente llamaban **Las Aguas Quietas**. Se encontraba al borde de los campos, donde los juncos susurraban con el viento y las libélulas rozaban la superficie del agua. La gente rara vez permanecía allí después del atardecer, porque a veces podían verse luces extrañas flotando sobre el estanque.
Una tarde, justo cuando el cielo comenzaba a teñirse de violeta, una joven pareja caminaba junto a la orilla.
Aún no estaban casados, pero ya se habían prometido el uno al otro. El joven se llamaba **Elías**, un hombre sereno y reflexivo. La muchacha era **Mira**, cuya curiosidad la llevaba constantemente a pequeñas aventuras. Habían ido al estanque para hablar en silencio sobre la vida que esperaban construir juntos.
Mientras caminaban, Mira se detuvo de pronto.
—¿Ves eso? —susurró.
Cerca del centro del estanque, algo resplandecía débilmente bajo el agua. Al principio parecía una lámpara flotando entre los juncos. Pero mientras observaban, la luz comenzó a intensificarse.
Se acercaron lentamente a la orilla.
Allí, elevándose desde el agua, había una planta extraña que ninguno de los dos había visto jamás. Parecía una bolsa verde, hinchada y lisa, cuyo extremo superior estaba apretado por hojas enrolladas, como si manos invisibles la hubiesen atado. Una suave luz palpitaba desde el interior, brillando a través de la piel delgada y húmeda de la planta.
Elías se arrodilló junto al agua.
—Mi abuelo me habló una vez de estas cosas —dijo lentamente—. Plantas raras que aparecen solo una vez cada muchas generaciones.
Mira lo miró sorprendida.
—¿Qué hacen?
Elías dudó un instante.
—Guardan niños.
Mira creyó que estaba bromeando. Pero antes de responder, las hojas de la parte superior comenzaron a aflojarse lentamente. La bolsa se abrió despacio, como una flor despertando en la noche.
Dentro había un bebé.
La luz comenzó a desvanecerse mientras las hojas se desplegaban suavemente, y el pequeño descansó entre los pliegues húmedos de la planta. El agua alrededor permanecía inmóvil.
Mira extendió las manos con cuidado y levantó al niño.
Era cálido, pero extrañamente ligero entre sus brazos. Casi hueco, como si sus huesos estuvieran hechos de juncos secos. Su rostro era inusual: tenía los ojos pequeños y redondos, un poco más juntos de lo normal, y una nariz delicada que parecía hundirse levemente en el rostro.
Pero era hermoso.
El niño abrió lentamente los ojos y contempló el mundo por primera vez.
—¿Quién lo dejó aquí? —preguntó Mira en voz baja.
—Nadie —respondió Elías.
Lo envolvieron en el manto de Elías y lo llevaron a casa.
Los aldeanos no parecieron del todo sorprendidos. Algunos ancianos simplemente asintieron cuando escucharon la historia.
—Sucede —dijo una anciana—. No muy seguido. Pero sucede.
La pareja crió al niño como si fuera suyo y le dieron el nombre de **Lior**.
Mientras crecía, comenzaron a notarse cosas extrañas en él. Caminaba entre los campos sin quebrar jamás una sola espiga de trigo. Los animales se acercaban a él sin temor. Y cuando se sentaba junto al estanque, el agua se volvía perfectamente quieta a su alrededor.
Era amable, silencioso y observador. Pero a veces parecía distante, como si escuchara algo que nadie más podía oír.
Los años pasaron.
Lior se convirtió en un joven alto y delgado, conservando los mismos ojos extraños de su infancia. Ayudaba a Elías en los campos y cuidaba de Mira con la fidelidad de un verdadero hijo.
Pero cada tarde regresaba al estanque.
Podía permanecer allí durante horas, contemplando las aguas inmóviles.
Una noche de verano, bajo una luna llena brillante, volvió más tarde de lo habitual.
—Creo que ha llegado el momento —dijo con tranquilidad.
Mira sintió un escalofrío.
—¿El momento de qué?
Lior dirigió la mirada hacia las colinas oscuras más allá de la aldea.
—De volver a casa.
Elías frunció el ceño.
—Este es tu hogar.
Lior negó suavemente con la cabeza.
—El estanque me llama.
A la mañana siguiente caminó por el sendero por última vez.
Los aldeanos observaron desde lejos cómo entraba en el agua y avanzaba entre los juncos. La superficie no se agitaba a su alrededor. El agua parecía apartarse para dejarlo pasar.
Cuando llegó al lugar exacto donde la planta luminosa había aparecido muchos años atrás, Lior se arrodilló.
Entonces el estanque comenzó a brillar.
Desde las profundidades emergieron lentamente nuevas hojas verdes.
La planta había regresado.
Era más grande que antes, y en su interior una luz suave latía lentamente. Lior permaneció junto a ella y colocó la mano sobre las hojas húmedas.
Desde la orilla, Elías y Mira podían verlo claramente.
Pero él no volvió la mirada hacia ellos.
Simplemente permaneció allí, quieto y sereno, como un guardián antiguo junto a un árbol sagrado.
La planta emitió un último pulso de luz.
Luego el resplandor se desvaneció.
El estanque volvió a quedar en silencio.
Pero desde aquel día, los viajeros que cruzaban cerca de la aldea durante la noche aseguraban ver una tenue luz verde flotando en medio de las aguas.
Y si observaban con suficiente atención, podían distinguir la silueta de un hombre de pie junto al resplandor.
Vigilando.
Esperando.
Protegiendo la planta que una vez le dio la vida.
27/10/2024
Sermón Dominical. Iglesia Renuevo.
LA DECISION: ¿Cuál Camino Elegirás? Cada día, el amanecer despliega sus promesas y el ocaso sus silencios. Entre la luz y la oscuridad, se nos presenta un acto sagrado: elegir. Nos encontramos en ese espacio intermedio, en el umbral de la decisión, enfrentando una pregunta que resuena desde los confines del tiempo: ¿Cuál camino el...
24/10/2024
Ouch!
29/09/2024
Mi vida son mi congre y mi familia. ¡Hermoso domingo mi gente!
Renew Church - Iglesia Renuevo
29/09/2024
Visita la Revista Infinit: Nuevo contenido cada semana.
https://rubendrl.wixstudio.io/infinit
23/09/2024
Fuga después de la iglesia. ¡Amonos! 🍗🥩🍴🧂😀
🐰 El Conejo
🐻❄️El Papá
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.
Contacto la figura publica
Teléfono
Página web
Dirección
Tecate
Horario de Apertura
| Lunes | 9am - 5pm |
| Martes | 9am - 5pm |
| Miércoles | 9am - 5pm |
| Jueves | 9am - 5pm |
| Viernes | 9am - 5pm |
| Sábado | 9am - 5pm |
| Domingo | 9am - 5pm |