Franco Rojas

Franco Rojas

Compartir

10/05/2025

Mírate al espejo, pero con ojos de amor.

No para criticar tus arrugas ni contar cicatrices.
Mírate para reconocer tu historia,
la fuerza que no sabías que tenías,
y el valor con el que te levantaste de lo que pensabas que te destruiría.

Mírate y reconoce el coraje con el que sigues caminando,
aunque a veces te tiemblen los pies.
Mírate y honra esa fe que no se ha apagado,
esa esperanza que aún florece en medio del caos.

Regálate una sonrisa,
saborea este instante como si fuera un pedazo de chocolate,
y vive como si la vida todavía tuviera mil colores por pintar.

Porque al final,
no importa cómo te ven los demás.
Lo que realmente transforma es cómo te miras tú:
con respeto, con gratitud, con admiración.

Eres valioso. Eres luz.
Y mereces verte con los mismos ojos con los que Dios te ve:
con amor sin medida.

18/04/2025

Amar a Dios cambia nuestra forma de amar al
mundo. Lo cambia todo. Amarlo nos cambia la forma de dar, de perdonar, de ser pacientes. Nos transforma desde dentro, y esa transformación inevitablemente cambia nuestra relación con todo lo que nos rodea. Ese amor te arrastra fuera de ti mismo. Ya no amas por necesidad por comodidad: amas con una pureza que no conocías, con una fuerza que trasciende lo material. El egoísmo va
quedando atrás, porque amar a Dios te empuja a amar con generosidad, con un sentido de propósito que desafía el entendimiento humano.

Amar a Dios cambia la manera en que enfrentamos la adversidad. Las dificultades del mundo no desaparecen, pero la forma en que las manejamos SÍ. Ya no vemos el dolor como algo que nos destruye, sino como un reto que fortalece nuestra fe y nuestra capacidad de amar. Las
injusticias, la ira, los rencores pierden su poder sobre nosotros, porque el amor divino nos invita a perdonar lo imperdonable, a sanar lo que parece incurable.

El amor de Dios nos enseña a ver lo sagrado en lo que antes pasábamos por alto. Nos empuja a amar lo roto, lo imperfecto, lo incomprendido, porque en cada lugar del mundo que vemos con ese amor podemos encontrar un pedazo de lo divino. Este amor nos impulsa a actuar con
compasión en lugar de juicio, a extender la mano en lugar de señalar con el dedo, a ser una luz tenue en un mundo que a menudo vive en la oscuridad de la indiferencia.

Cuando el amor a Dios transforma tu vida, ya no puedes volver a amar de la misma manera. El mundo ya no es solo un lugar donde sobrevives, sino un lugar donde cada acto de amor es una extensión de tu fe. Te cambia desde dentro, altera cada aspecto de quién eres y cómo te relacionas con los demás. El amor se convierte en una
revolución personal que no deja espacio para el odio, para el egoísmo, para la apatía.

Amar a Dios no solo cambia la forma en que amas al mundo: cambia cómo existes en él.

14/09/2024

No necesitas tener s**o para ser infiel. Cuando empiezas a borrar mensajes, a mentir sobre llamadas, a omitir dónde y con quién vas a estar, ya estás a cinco minutos de llegar ahí. Es cuestión de tiempo para el efecto dominó.

Si no quieres continuar una relación, si no te fascina, si no te hace crecer y mejorar, o simplemente no quieres estar ahí por el enorme listado de pretextos o excusas que tengas, ten tantita madre, pero sobre todo ten vergüenza y di la verdad. Dile que no quieres continuar, pero no sigas con la farsa, aunque consideres que se lo merece. Vengarte siendo infiel es absurdo; le entregas tu tiempo, tu amor y tus besos a alguien más para castigarlo y, sin darte cuenta, te castigas a ti.

#🦋

¿Quieres que tu empresa sea el Gimnasio mas cotizado en Puebla Centro?
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.

Categoría

Teléfono

Página web

Dirección


Puebla Centro