SOMOS LUZ
17/03/2026
HAGEO:¿PONGO A DIOS EN PRIMER LUGAR?
El pueblo había regresado del exilio.
Dios los trajo de vuelta a Jerusalén con un propósito claro: reconstruir su templo. Restaurar la adoración. Volver a poner a Dios en el centro.
Pero pasaron los años y el templo seguía en ruinas.
Las piedras amontonadas. El altar descubierto. Las paredes caídas. Y el pueblo miraba las ruinas y decía: "Todavía no es tiempo, no es tiempo de reedificar la casa de Jehová" (Hageo 1:2).
Mientras tanto, sus propias casas lucían cada vez mejor. Techos artesonados. Paredes revestidas. Comodidad creciente.
Y Dios envió a Hageo con una palabra que atravesó el corazón del pueblo:
"¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta?" (Hageo 1:4).
También tú has puesto excusas.
"No es tiempo de servir, estoy muy ocupado". "No es tiempo de dar, tengo mis propias necesidades". "No es tiempo de comprometerme, mi vida es un desorden".
Y mientras tanto, la casa de Dios —su obra, su reino, su propósito— sigue en ruinas.
Pero Hageo revela la conexión que no queremos ver:
"Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en s**o roto" (Hageo 1:6).
El problema no era económico. Era espiritual.
Mientras pusieran a Dios en segundo lugar, nada funcionaría. Porque no se puede priorizar lo secundario y esperar bendición en lo principal.
El pueblo escuchó. Y obedeció.
"Vino Hageo y habló conforme al mensaje de Jehová al pueblo... y temió el pueblo delante de Jehová" (Hageo 1:12).
Veintitrés días después, comenzaron a reconstruir.
Y Dios respondió con una palabra de aliento:
"Yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos" (Hageo 1:13).
Pero algunos ancianos que habían visto el primer templo de Salomón lloraban. Este nuevo templo parecía insignificante. Pequeño. Sin gloria.
Y Dios dijo a Hageo:
"¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera, y cómo la veis ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?" (Hageo 2:3).
Pero entonces vino la promesa:
"La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y en este lugar daré paz" (Hageo 2:9).
Quinientos años después, un Hombre entró en ese templo.
Sus pies recorrieron esos mismos atrios. Sus manos limpiaron esas mismas columnas. Sus ojos lloraron sobre esa misma ciudad.
Y en Él, la gloria postrera fue mayor que la primera.
Porque la verdadera gloria no está en edificios de piedra, sino en la presencia del Dios vivo caminando entre nosotros.
Hoy Dios te pregunta:
¿Qué has puesto delante de mí? ¿Tu comodidad antes que mi obra? ¿Tus proyectos antes que mi reino? ¿Tus sueños antes que mi propósito?
No te pide que abandones tu casa. Te pide que no la pongas delante de la suya.
Porque cuando pones a Dios en primer lugar, todo lo demás encuentra su sitio.
El trabajo funciona. La familia prospera. El corazón descansa.
Y aunque lo que construyas hoy parezca pequeño, insignificante, sin gloria...
La gloria postrera será mayor.
📖 "Yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos" (Hageo 1:13).
🙏 Comenta: PONGO A DIOS EN PRIMER LUGAR
🔁 Comparte si hoy decides reconstruir lo que has descuidado.
Somos vasijas en sus manos 🤲
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.
Categoría
Contacto la empresa
Teléfono
Página web
Dirección
Coatepeque
09020