Evelyn Villa

Evelyn Villa

Compartir

02/11/2025

Me di cuenta que todo estaba mal, cada noche consecutiva donde no podía dormir.
Dónde lo único que podía hacer bien, era pensar detalladamente cada cosa que atravesaba mi mente.
Donde mi única y desesperada acción, era querer morir.
Ahí, justo en ese momento es donde hacés click.
Justo en el preciso momento donde la cabeza corre tan rápido, que el cuerpo solo se detiene.
Ese lugar dónde sentís que no estás viviendo, sino que solo estás sobreviviendo entre recuerdos rotos y preguntas sin respuesta.

Hay cosas que por más simples que parezcan, hacen que se te desgarre el alma, hacen que te rompas en mil pedazos.
Encontrarme nuevamente parada al borde del abismo, es una de las cosas más dolorosas que tengo que afrontar, nuevamente.
Es como si fuera un ciclo sin fin, dónde todo es un espiral, y siempre que se sale del caos, al final del camino, te encontrás con un espejismo, ese pequeño instante donde ya no querés más, y solamente querés saltar.
La mente es muy traicionera, y yo que soy de accionar impulsivo… una combinación explosiva.
Una vez me dijeron que el miedo es el que nos mantiene vivos, pero… ¿y si el miedo se va? ¿Qué hacemos?

Pero quizás no es el miedo el que sostiene la vida,
sino la pequeña intuición de que todavía hay algo más por ver.
Porque si realmente ya no sintiera nada, no estaría escribiendo esto.
Esa necesidad de poner en palabras lo que pasa, es de alguna forma el último hilo que me une al mundo.

Y ahí entendí algo que nunca supe aceptar:
que no se trata de ser fuerte, ni de sonreír para que nadie note el temblor,
sino de aprender a sostenerme incluso cuando no tengo ganas.
De aprender a abrazarme incluso cuando no sé cómo seguir.
Creo que, después de tanta oscuridad, después de tantas noches sin dormir,
después de tantas veces de querer desaparecer,
lo único que realmente queda es una simple pregunta:

¿y si mañana, aunque sea un poco… duele menos?

Y aunque sé que no es simple, aunque sé que muchas veces voy a volver a caer,
quiero creer que hay un hilo mínimo que todavía me sostiene.
Que hay un fragmento de luz escondido entre la oscuridad.
Una razón pequeña pero suficiente para seguir escribiendo, para seguir respirando.
Para seguir estando, aunque hoy no tenga respuestas.

Y si algún día me siento lista,
quizás logre mirar atrás y darme cuenta de que cada noche interminable,
cada miedo, cada impulso,
me enseñó algo que hoy puedo sostener:
Que sigo viva.
Y por ahora… eso es suficiente.

22/10/2025

"Tu recuerdo pesa"

Y sí, por las noches se extraña aún más.
Por las mañanas, tus buenos días eran mi paz.
Por las tardes, solo somos dos desconocidos que se conocen demasiado bien.
Y ni hablar de las tardecitas, donde somos fugaces, donde apenas coincidimos en los sueños infinitos de la noche,
ahí, donde por un milésimo de instante, formamos parte de nuestro pequeño universo,
donde nuestras almas aún se buscan,
donde nuestras mentes se piensan sin decirlo, donde sin pensarlo, estamos presentes.

Mis pensamientos me atormentan, no me dejan en paz.
Mis memorias repasan cada renglón donde me amabas locamente, sin filtro, sin fin.
Mi álbum de fotos invade cada rincón de mis días, recordándome todo lo que fuimos,
repitiéndome, una y otra vez, que ya no.
Que ya no estás.
Que ya no hay buenos días, ni buenas noches, ni un “háblame, que te escucho”.
Ya no hay llamadas infinitas, ni ese “qué hermosa te ves hoy”.
Ya no están esos abrazos infinitos que calmaban todo mí caos, esos abrazos que tanto amaba.
Ya no pertenezco a tu órbita diaria.
Solo soy un recuerdo difuso,
uno que aparece por segundos…
y luego se apaga,
como si nada hubiera pasado, dándome a entender que jamás fui yo.
Cómo si en un abrir y cerrar de ojos, me hubieras dado un enorme golpe de realidad, una realidad paralela a la que vivíamos, donde solo éramos vos y yo, pero claramente solamente era yo....

-Evelyn

07/07/2025

"Entre lo que duele y lo que viene"

A veces me encuentro mirando al futuro con un n**o en el medio del pecho.
Me cuesta. Me angustia.
Siento miedo de no saber qué va a pasar conmigo, con mi vida, con lo que sueño.
Todo es incierto, y esa incertidumbre a veces pesa más que cualquier tristeza.

Hay momentos en los que me pregunto si estoy haciendo bien las cosas,
si en algún punto voy a sentir que todo valió la pena.
Y en medio de esas preguntas, hay un vacío…
uno que no siempre se nota desde afuera,
pero que por dentro duele, aprieta, cansa.

Ya no quiero seguir arrastrando el pasado.
Ya me rompió, ya me enseñó, ya hizo lo que tenía que hacer.
Y aunque esas heridas sigan ahí,
no quiero que me impidan ver lo que hoy sí tengo.

Porque hoy —aunque duela, aunque tenga miedo, aunque tiemble—
también hay cosas buenas.
Una risa, una caricia, una mirada sincera,
pequeños momentos que me hacen sentir que todavía puedo, que todavía estoy a tiempo

Y en esos momentos me abrazo.
A mí, a lo que soy, a lo que viví.
No sé qué vendrá mañana, pero hoy estoy viva.
Y eso, incluso con miedo, con dudas, con dolor…
eso también es esperanza.

No sé si el futuro será como lo imagino,
pero sí sé que quiero paz, que merezco paz.
Y aunque no siempre me sienta fuerte,
todavía hay una parte de mí que no se rindió, que tiene fé, que va a seguir adelante, cueste lo que cueste..
-Evelyn

¿Quieres que tu figura pública sea el Figura Pública mas cotizado en Santa Rosa?
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.

Categoría

Teléfono

Dirección


Santa Rosa
6301