Cima - Capacitaciones Formosa

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21/07/2021

📌 Viernes 24 de julio, 19:30hs
Charla abierta por nuestra Página de Facebook Cima Capacitaciones Fsa.
"El lenguaje como y cuando"
Contaremos con la presencia de la Lic. en Fonoaudiología Alana Tendil
Moderan la Lic. en Terapia Ocupacional Susana Garnica y la Prof. en Educación Especial Viviana Guerrero
Los esperamos ☺️

23/06/2021

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EVIDENCIA CIENTÍFICA DE INTEGRACIÓN SENSORIAL COMO ABORDAJE DE TERAPIA OCUPACIONAL EN AUTISMO
La Dra. A. Jean Ayres (1920-1988), terapeuta ocupacional y neuropsicóloga estadounidense, dedicó su vida a la investigación de la teoría y práctica de integración sensorial (IS), hoy llamada Integración Sensorial de Ayres (ASI, Ayres Sensory Integration), explorando la relación entre cerebro y comportamiento 1, 2. Este modelo conceptual de terapia ocupacional busca explicar la relación entre déficits en la interpretación de sensaciones del cuerpo y el ambiente, y dificultades académicas y de aprendizaje motor. Desde su primera publicación en el campo (1966) hasta hoy Ayres y sus continuadores han publicado numerosos artículos científicos sobre el tema. Sus principios se han utilizado para entender y tratar diferencias sensoriales en personas con trastorno del espectro autista (TEA), entre otras condiciones. En EE.UU. la terapia ocupacional utilizando ASI como abordaje está entre los servicios más demandados por los padres de niños con TEA 3.
La teoría de ASI postula que el proceso neurológico de organizar las sensaciones del cuerpo y del ambiente posibilita el uso del cuerpo de manera adaptativa en el ambiente. Cuando hay dificultades, se manifiestan como dificultades de participación en la vida diaria. Ayres enfocó su teoría en los sentidos proximales vestibular, propioceptivo, y táctil, investigando sus contribuciones a la función y los patrones de disfunción relacionados. Los dos grandes patrones de disfunción sensorial identificados en las investigaciones son modulación y discriminación 2.
El primero puede resultar en hiper o hiporreactividad sensorial (vestibular, táctil, auditiva, visual), y el segundo (vestibular, propioceptiva, táctil), en dispraxia. Ambos han sido ampliamente documentados en personas con TEA 4-6.
Reconocer la existencia de una disfunción en ASI requiere evidencia de déficits de procesamiento central de las sensaciones táctil, propioceptiva y/o vestibular. Para identificar o descartar su presencia se utiliza una triada de herramientas: pruebas de desempeño estandarizadas como el Test de Integración Sensorial y Praxis (SIPT, Sensory Integration and Praxis Test), cuestionarios como la Medida del Procesamiento Sensorial (SPM, Sensory Processing Measure) y observaciones clínicas de funciones neuromotoras, que en conjunto exploran el rango total de disfunción en IS 2, 7, 8.
La intervención en ASI se caracteriza por abordar los déficits identificados en el proceso de evaluación en el contexto del juego autodirigido que el terapeuta adapta continuamente para proporcionar el reto justo. Favorece la participación activa del niño en actividades físicas, sociales y funcionales ricas en experiencias sensoriales, e individualizadas 8. Otras intervenciones que aplican sensaciones de manera pasiva, tratan un solo canal sensorial, en las cuales el terapeuta planea la sesión antes de la llegada del niño son mejor descritas como intervenciones de base sensorial, para las cuales no se ha encontrado evidencia suficiente 9, 10, y no deben confundirse con ASI.
Los principios de intervención de esta última se apoyan en la investigación publicada sobre neuroplasticidad, es decir, en el potencial del sistema nervioso para cambiar en respuesta a la participación activa y autodirigida .
Neuroplasticidad

La neuroplasticidad o capacidad del sistema nervioso para cambiar en respuesta a la información y las demandas ambientales, es un postulado clave de ASI 2. La neuroplasticidad reactiva aborda los cambios en respuesta a estímulos biológicamente significativos 6.
Dos revisiones publicadas en 2010 y 2019 11, 12 examinan las premisas teóricas de ASI. Destacan la importancia de la riqueza del entorno físico, la participación activa y la motivación intrínseca del niño, recogidos en los elementos estructurales y del proceso de la Medida de Fidelidad para promover la neuroplasticidad reactiva 14.
Estas publicaciones 11, 12 revisan estudios que apoyan otros postulados teóricos de ASI. Uno, la información sensorial de una modalidad puede producir actividad cerebral en el córtex primario de otra modalidad sensorial, sugiriendo que el procesamiento de las sensaciones con diferentes características está vinculado. Es decir, como afirmaba Ayres, una modalidad sensorial se puede utilizar para influir en el procesamiento de otra. Dos, la integración de dos modalidades sensoriales no tiene lugar cuando las tareas son muy sencillas, sugiriendo y apoyando que el impacto multisensorial depende de la complejidad de la tarea. En ASI, este principio se conoce como “presentar el reto justo”. Finalmente, sugieren el papel destacado de los mecanismos de retroalimentación sensorial en varias etapas de la ejecución de tareas motoras. Ayres sostenía la importancia de la integración sensoriomotora en la planificación de respuestas adaptativas (interacciones exitosas con el ambiente en respuesta a una demanda 11).
Este principio es fundamental para comprender el impacto de la IS en el sistema nervioso central y su relación con el patrón de dispraxia.

22/06/2021

EVIDENCIA CIENTÍFICA DE INTEGRACIÓN SENSORIAL COMO ABORDAJE DE TERAPIA OCUPACIONAL EN AUTISMO
La Dra. A. Jean Ayres (1920-1988), terapeuta ocupacional y neuropsicóloga estadounidense, dedicó su vida a la investigación de la teoría y práctica de integración sensorial (IS), hoy llamada Integración Sensorial de Ayres (ASI, Ayres Sensory Integration), explorando la relación entre cerebro y comportamiento 1, 2. Este modelo conceptual de terapia ocupacional busca explicar la relación entre déficits en la interpretación de sensaciones del cuerpo y el ambiente, y dificultades académicas y de aprendizaje motor. Desde su primera publicación en el campo (1966) hasta hoy Ayres y sus continuadores han publicado numerosos artículos científicos sobre el tema. Sus principios se han utilizado para entender y tratar diferencias sensoriales en personas con trastorno del espectro autista (TEA), entre otras condiciones. En EE.UU. la terapia ocupacional utilizando ASI como abordaje está entre los servicios más demandados por los padres de niños con TEA 3.
La teoría de ASI postula que el proceso neurológico de organizar las sensaciones del cuerpo y del ambiente posibilita el uso del cuerpo de manera adaptativa en el ambiente. Cuando hay dificultades, se manifiestan como dificultades de participación en la vida diaria. Ayres enfocó su teoría en los sentidos proximales vestibular, propioceptivo, y táctil, investigando sus contribuciones a la función y los patrones de disfunción relacionados. Los dos grandes patrones de disfunción sensorial identificados en las investigaciones son modulación y discriminación 2.
El primero puede resultar en hiper o hiporreactividad sensorial (vestibular, táctil, auditiva, visual), y el segundo (vestibular, propioceptiva, táctil), en dispraxia. Ambos han sido ampliamente documentados en personas con TEA 4-6.
Reconocer la existencia de una disfunción en ASI requiere evidencia de déficits de procesamiento central de las sensaciones táctil, propioceptiva y/o vestibular. Para identificar o descartar su presencia se utiliza una triada de herramientas: pruebas de desempeño estandarizadas como el Test de Integración Sensorial y Praxis (SIPT, Sensory Integration and Praxis Test), cuestionarios como la Medida del Procesamiento Sensorial (SPM, Sensory Processing Measure) y observaciones clínicas de funciones neuromotoras, que en conjunto exploran el rango total de disfunción en IS 2, 7, 8.
La intervención en ASI se caracteriza por abordar los déficits identificados en el proceso de evaluación en el contexto del juego autodirigido que el terapeuta adapta continuamente para proporcionar el reto justo. Favorece la participación activa del niño en actividades físicas, sociales y funcionales ricas en experiencias sensoriales, e individualizadas 8. Otras intervenciones que aplican sensaciones de manera pasiva, tratan un solo canal sensorial, en las cuales el terapeuta planea la sesión antes de la llegada del niño son mejor descritas como intervenciones de base sensorial, para las cuales no se ha encontrado evidencia suficiente 9, 10, y no deben confundirse con ASI.
Los principios de intervención de esta última se apoyan en la investigación publicada sobre neuroplasticidad, es decir, en el potencial del sistema nervioso para cambiar en respuesta a la participación activa y autodirigida .
Neuroplasticidad

La neuroplasticidad o capacidad del sistema nervioso para cambiar en respuesta a la información y las demandas ambientales, es un postulado clave de ASI 2. La neuroplasticidad reactiva aborda los cambios en respuesta a estímulos biológicamente significativos 6.
Dos revisiones publicadas en 2010 y 2019 11, 12 examinan las premisas teóricas de ASI. Destacan la importancia de la riqueza del entorno físico, la participación activa y la motivación intrínseca del niño, recogidos en los elementos estructurales y del proceso de la Medida de Fidelidad para promover la neuroplasticidad reactiva 14.
Estas publicaciones 11, 12 revisan estudios que apoyan otros postulados teóricos de ASI. Uno, la información sensorial de una modalidad puede producir actividad cerebral en el córtex primario de otra modalidad sensorial, sugiriendo que el procesamiento de las sensaciones con diferentes características está vinculado. Es decir, como afirmaba Ayres, una modalidad sensorial se puede utilizar para influir en el procesamiento de otra. Dos, la integración de dos modalidades sensoriales no tiene lugar cuando las tareas son muy sencillas, sugiriendo y apoyando que el impacto multisensorial depende de la complejidad de la tarea. En ASI, este principio se conoce como “presentar el reto justo”. Finalmente, sugieren el papel destacado de los mecanismos de retroalimentación sensorial en varias etapas de la ejecución de tareas motoras. Ayres sostenía la importancia de la integración sensoriomotora en la planificación de respuestas adaptativas (interacciones exitosas con el ambiente en respuesta a una demanda 11).
Este principio es fundamental para comprender el impacto de la IS en el sistema nervioso central y su relación con el patrón de dispraxia.

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