Elio+Car
08/09/2020
Hoy publicamos las imágenes del estado original del SEAT 600, antes de la restauración, del que anteriormente publicamos una entrada con imágenes en el horno, después del proceso de pintado.
Como podéis ver en las imágenes de detalle de abajo, el deterioro de la carrocería, golpes, ralladuras, desconchones de pintura, oxido, corrosión... es considerable. Nada nuevo, para los restauradores de coches viejos o clásicos.
El reto es "curar" esas heridas que nos habla de su historia y de las de sus propietarios. De los años buenos, recién comprado, con la ilusión del, ¡quizá!, primer coche. De los años corridos en aquellas carreteras infernales de los 60 y 70 que se dirigían a la costa o al pueblo, interminables, de un solo carril, llenas de baches y de camiones.
Según se hacían kilómetros y pasaban los años aquel pobre 600 se iba llenando de maletas y de hijos pero también de ralladuras, golpes y desconchones de pintura, manchas de vómito, comida y de más de una Mirinda derramada en la moqueta, ajada por el desgaste y agujereada por alguna pavesa encendida de cigarro que cayó, inadvertidamente, en el asiento impregnado de olor a humo de tabaco y de los gases del motor.
Ya no era el flamante "primer coche" sino una tartana desvencijada que aún así tuvo varios dueños más, mientras seguía "adornando" de manchas y agujeros la tapicería y de óxido, golpes, arañazos y corrosión la vieja carrocería.
Y un día aparcó en un descampado a la intemperie y no se volvió a mover. Vio pasar los años, otros tantos como los que había servido. Fue columpio de niños, dormitorio de vagabundos, narcosala de heroinómanos y hasta picadero de desesperados y a sus cincuentaitantos, alguien se fijo en el... y se compadeció.
04/09/2020
Los faros de los vehículos pierden el lustre y se ensucian por varios motivos: el polvo del ambiente, los humos y gases del motor, micro arañazos producidos por diminutas partículas que lo golpean durante la conducción y con el paso del tiempo, la propia degradación del material con el que están fabricados, por efecto directo del sol y la oxidación.
Sin embargo estos faros son recuperables a un nivel óptimo, efectuando sobre ellos un proceso de restauración adecuado. Primero se hace un lavado con desengrasante que limpia la superficie, después del aclarado se enmascara para proteger la carrocería y se realiza un lijado con lijas de diferente grano, posteriormente se p**e con una cera para sacarle el brillo perdido que, además, repele el agua para evitar que se forme barrillo en la superficie.
Después de este proceso, algunos talleres, aplican un barniz sobre el faro que, aunque, en un primer momento le saca más brillo, al cabo del año o año y medio, este barniz se va deteriorando, resquebrajandose y haciendo que los faros pierdan, el lustre de la restauración, con el agravante de necesitar, en una próxima restauración, más tiempo de mano de obra para eliminarlo, con el consiguiente aumento de coste del servicio. Nosotros no somos partidarios de este último paso.
⚠ Recuerda que 𝗹𝗼𝘀 𝗳𝗮𝗿𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗼𝗰𝗵𝗲 𝗵𝗮𝗻 𝗱𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗿 𝗹𝗶𝗺𝗽𝗶𝗼𝘀, ① por tu 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱 y la de los demás, para 𝗮𝘂𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗻 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝘀𝗶𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 y 𝗲𝘃𝗶𝘁𝗮𝗿 𝗮𝗰𝗰𝗶𝗱𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀 por este motivo. ② por la exigencia de la propia normativa y los 𝗿𝗲𝗾𝘂𝗶𝘀𝗶𝘁𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗜𝗧𝗩 que obligan a tener los faros en condiciones adecuadas y ③ por estética, que hace que nos sintamos bien, 🙂 nos levanta el ánimo 💪🏻 y 𝗿𝗲𝘃𝗮𝗹𝗼𝗿𝗶𝘇𝗮 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗰𝗼𝗰𝗵𝗲. 💰 😉
31/08/2020
Estaremos publicando, el proceso de recuperación del SEAT 600, A LA INVERSA
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