El Rocha
23/05/2026
Esta foto es de una de esas tardes que uno no olvida. Melchor y yo, durante la grabación del videoclip de "El Gobernao", una de las canciones que nació de esa hermosa locura de meterme de verdad en el mundo de la champeta.
Y digo de verdad porque yo soy cachaco. Nací en Bogotá, llegué a Cartagena y algo hizo clic: los picós, las verbenas, el flow, el barrio, esa forma tan honesta que tiene la champeta de contar la vida. Grabé con DJ Dever, compartí estudio, tarima y micrófono con músicos y productores que llevan décadas construyendo este sonido, y me gané con el tiempo un apodo que cargo con orgullo: el cachaco champetúo. Un rolo que terminó más metido en la cultura picotera que muchos. Eso no se finge.
Por eso cuando subo esta foto hoy, no es pose. Es que hay una razón enorme para celebrar y quería hacerlo desde donde me siento parte.
El 21 de mayo de 2026, en el Día Nacional de la Afrocolombianidad, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes entregó en Cartagena la resolución que declara la champeta Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación. Una deuda histórica saldada. Un reconocimiento que el Caribe se ganó a pulso durante décadas, mientras muchos usaban las palabras "champeta" o "champetúo" como insulto.
Personas como Melchor, DJ Dever, los constructores de picós, los bailarines, los productores de barrio y las comunidades afrocaribeñas que la sostuvieron cuando nadie más lo hacía , ellos son el patrimonio real. La declaratoria solo pone por escrito lo que ya era verdad.
Yo solo soy un cachaco al que esta cultura le abrió los brazos. Y eso no se paga, se honra.
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